
Con el inicio del curso escolar a la vuelta de la esquina, las familias vascas ultiman la compra de cuadernos, mochilas y la renovación de estuches. Un desembolso importante que llega este septiembre de 2026 marcado por la inflación, la subida de los carburantes y el encarecimiento habitual del material escolar previo al regreso a las aulas.
Según un estudio de la Asociación Española de Consumidores (Asescon) —realizado a través de encuestas a familias y análisis de precios—, Euskadi se sitúa como la tercera comunidad más cara de España para afrontar el inicio de las clases, solo por detrás de Madrid y Cataluña.
El gasto medio según el tipo de centro
El estudio revela un desembolso mínimo por hijo de 720 euros en la educación pública, una factura que se incrementa notablemente si los menores acuden a centros concertados o privados:
| Tipo de Centro | Gasto Mínimo por Hijo (Euskadi) | Media Estatal |
| Pública | 720 € | 635 € |
| Concertada | 790 € | 733 € |
| Privada | 1.880 € | 1.849 € (inc. matrícula) |
Desglose del presupuesto familiar
Las partidas mensuales y de equipamiento inicial varían en función del modelo educativo escogido:
- Educación Pública (720 €/hijo): Comedor (95 €/mes), transporte (100 €/mes), material escolar (130 €) y otros gastos (100 €). No incluye libros ni matrícula.
- Educación Concertada (790 €/hijo): Comedor (160 €/mes), transporte (105 €/mes), uniforme (228 €), material escolar (140 €) y otros gastos (100 €). No incluye libros ni matrícula.
- Educación Privada (1.880 €/hijo): Matrícula (556 €), libros de texto (358 €), uniforme (295 €), material escolar (210 €), comedor (190 €/mes), transporte (140 €/mes) y otros gastos (100 €).
Recomendaciones de consumo responsable
Frente a estas cifras (muy lejanas a las de comunidades como Asturias, con el coste público más bajo en 556 €), Asescon pide contención a los centros educativos para evitar exigir materiales o libros que finalmente no se aprovechen durante el curso.
Tip de ahorro familiar: Revisa cajones y estuches del curso anterior antes de salir a comprar; reutilizar mochilas, reglas o pinturas en buen estado alivia notablemente la factura inicial. Además, realizar las compras sin los txikis evitará los caprichos por materiales de licencia o moda que encarecen el presupuesto final.





