
El acoso escolar ya no termina cuando finalizan las clases; en los últimos años, a través del ciberbullying, se mete en el bolsillo de los menores y llega hasta sus habitaciones.
No son “cosas de niños”. Los especialistas son claros: el impacto en la salud mental es profundo y, en la actualidad, la tecnología (incluida la Inteligencia Artificial) está añadiendo capas de complejidad que debemos conocer.
Cuando la violencia se vuelve digital y la Inteligencia Artificial entra en juego.
El bullying no es un conflicto puntual. Para identificarlo, los psicólogos señalan tres condiciones: desequilibrio de poder, daño intencionado y repetición en el tiempo.
El nuevo invitado: La Inteligencia Artificial
Los datos del último informe de la Fundación Mutua Madrileña y ANAR son preocupantes: la IA ya está presente en el 14,2% de los casos de ciberacoso. Se utiliza principalmente para:
- Deepfakes: Creación de vídeos o audios falsos manipulando la imagen de compañeros (54,8%).
- Suplantación: Creación de perfiles falsos para hacerse pasar por la víctima (32,2%).
- Canales: WhatsApp, Instagram y TikTok siguen siendo las vías principales.
Señales de alerta en casa
Muchas veces los menores no cuentan lo que ocurre por vergüenza o culpa. Debemos estar atentos a:
- Cambios físicos: Insomnio, quejas somáticas (dolor de tripa o cabeza antes de ir al cole) o falta de apetito.
- Cambios emocionales: Irritabilidad extrema, tristeza prolongada o aislamiento.
- Uso del móvil: Cambios bruscos en la forma de usar los dispositivos (nerviosismo al recibir mensajes o dejar de usarlos de repente).
Protocolo de actuación: ¿Qué podemos hacer?
Si sospechas que tu hijo o hija está viviendo una situación de acoso, mantén la calma y sigue estos pasos:
- Escucha activa: Crea un espacio seguro. No juzgues ni presiones; deja que cuente su historia a su ritmo.
- Recogida de pruebas: No borres nada. Las capturas de pantalla de mensajes, fotos o vídeos son pruebas fundamentales ante el centro o la policía.
- Comunicación con el centro: Avisa al colegio inmediatamente. Aunque el acoso sea digital, el origen suele estar en el entorno escolar y deben activar sus protocolos.
- Denuncia digital: Utiliza las herramientas de reporte de las propias redes sociales para bloquear y denunciar el contenido.
- Apoyo profesional: El bullying genera heridas profundas en la autoestima. No dudes en buscar ayuda psicológica para reparar ese daño.





