
Si estás buscando un plan diferente para este fin de semana, olvida las pantallas y saca a los txikis a explorar los “Oasis de Mariposas” de Bilbao. El Ayuntamiento, junto a la Cruz Roja y la Asociación Zerynthia, ha reforzado estos pequeños santuarios naturales en plena ciudad para que podamos ver de cerca cómo funciona la magia de la biodiversidad.
Es la oportunidad perfecta para que los niños se conviertan en “mini naturalistas” y entiendan por qué sin estos insectos, nuestra mesa estaría mucho más vacía.
¿Dónde están los oasis?
Bilbao ha creado tres puntos estratégicos donde la naturaleza manda. Puedes visitar el que te pille más cerca o hacer la ruta completa:
- Sarriko: Jardines de Salesianos.
- La Peña: Parque Ibaieder.
- Irala: Parque Eskurtze.
¿Qué van a aprender los txikis?
Más allá de ver mariposas de colores, estos espacios son aulas al aire libre:
- La importancia de las plantas: Verán arbustos como el romero, el tomillo o la ruda. Explícales que estas plantas son el “restaurante” y la “guardería” de las mariposas (alimento para las adultas y casa para las orugas).
- El trabajo de la polinización: Podrán observar cómo los insectos saltan de flor en flor, un gesto invisible pero vital para que las plantas sigan creciendo y tengamos alimentos.
- Respeto al entorno: Los oasis están protegidos por cercos de madera. Es el momento ideal para enseñarles que la naturaleza urbana es frágil y que no debemos pisar las plantaciones ni molestar a los bichitos.
Guía rápida para vuestra visita
- Busca el sol: A las mariposas les encanta el calor. Los oasis están en zonas soleadas y resguardadas del viento, así que los días despejados son los mejores para verlas en acción.
- Juega a los detectives: ¿Podéis encontrar una oruga? ¿O identificar el olor de alguna flor? Es una forma divertida de conectar con los sentidos.
- Biodiversidad real: No solo veréis mariposas; estos oasis atraen a aves y pequeños mamíferos que se alimentan de los insectos, creando un ecosistema completo en miniatura.





