
Lasarte-Oria, a menos de una hora de Bilbao, será el hogar del parque de agua más grande de Euskadi, una infraestructura de 580 metros cuadrados que promete ser un destino clave para el ocio familiar y una solución refrescante ante el aumento de las temperaturas. Este nuevo espacio, que contará con 32 juegos de agua sin profundidad, estará ubicado en el parque Atsobakar, cerca de las pistas de atletismo y la nueva zona deportiva municipal.
Una alternativa sostenible para combatir el calor
El clima en Euskadi, tradicionalmente suave y lluvioso, ha experimentado un notable aumento de las temperaturas en los últimos tiempos, impulsando la búsqueda de nuevas opciones para refrescarse. Los parques de agua se consolidan como un recurso cada vez más valorado por su carácter lúdico y su funcionalidad.
El proyecto de Lasarte-Oria destaca por su firme apuesta por la sostenibilidad. El parque incluirá un sistema de recirculación del agua, alimentado por un depósito de 10.000 litros, que permitirá filtrar y reutilizar el agua de los juegos. Esta medida busca garantizar un uso eficiente del recurso hídrico y ofrecer un entorno resiliente frente al cambio climático.
Un espacio inclusivo y versátil
Los 32 juegos de agua se diseñarán sin profundidad, lo que los hace seguros para los más pequeños y plenamente accesibles para personas con movilidad reducida y personas mayores. El suelo será de hormigón con tratamiento antideslizante, garantizando la seguridad en todo momento.
Pensado para el disfrute durante todo el año, el diseño del parque contempla la posibilidad de desmontar los juegos en los meses más fríos, transformando el recinto en una zona de uso libre para los vecinos.
Además de las áreas de juego, el proyecto incluye la creación de zonas de sombra, mesas y merenderos, convirtiéndolo en un lugar ideal para pasar el día en familia o con amigos. Se habilitarán varios accesos para mejorar la movilidad y garantizar que todos los visitantes puedan disfrutar del parque sin barreras, fomentando así un espacio comunitario que contribuya a mejorar la calidad de vida del entorno.
Las obras ya han comenzado. Aunque la instalación no estará disponible este verano debido a los plazos de fabricación y envío de materiales desde Canadá, la previsión es que esté completamente operativa en 2026. Este nuevo parque generará una gran expectación como una alternativa de ocio saludable y sostenible para los veranos en Euskadi.





