
El debate sobre la tecnología en casa vuelve a estar sobre la mesa con datos muy claros. UNICEF-Euskadi ha presentado su último informe ‘Infancia, adolescencia y bienestar digital’ (tras encuestar a más de 7.600 menores vascos), revelando la edad real a la que nuestros hijos se sumergen en el mundo digital y los desafíos a los que se enfrentan.
El estudio confirma que el primer teléfono móvil llega en Euskadi a los 11,18 años de media, coincidiendo con el paso al instituto. Sin embargo, esta temprana autonomía digital abre las puertas a realidades para las que los menores no siempre están preparados: el 73,7% de los niños menores de 13 años ya está registrado en alguna red social, saltándose los límites de edad de las propias plataformas y evidenciando la necesidad de un acompañamiento familiar mucho más estrecho.
Los datos clave del informe que debes conocer
El documento analiza desde el consumo de contenidos hasta las expectativas de futuro de los adolescentes vascos, dejando cifras que invitan a la reflexión en los hogares:
- Cuentas “secretas” y perfiles dobles: El 93% de los menores vascos tiene cuenta en al menos una red social y el 77,7% está en tres o más. Además, más de la mitad tiene dos perfiles en la misma plataforma: uno “oficial” donde admiten a sus padres y otro oculto para su grupo de amigos.
- Acceso a la pornografía y tabú familiar: Se produce por término medio a los 12 años (un 30% de los menores afirma haberla visto alguna vez y, en 1 de cada 3 casos, de forma totalmente fortuita). El consumo es mayor en chicos (45%) que en chicas (14,3%). Los expertos alertan de que este material está “educando” a los menores debido a que la sexualidad sigue siendo un tema tabú en el 68% de las familias.
- Videojuegos y compras online: El mundo del gaming también presenta retos. El 31% de los que juegan admite pasar más tiempo del que debería frente a la pantalla y uno de cada cinco gasta dinero real todos los meses en comprar mejoras para el juego (cartas, armas o personajes).
- El “efecto influencer” y contactos de riesgo: Las redes marcan sus metas: el 17% cree que podría convertirse en influencer. Sin embargo, la falta de control hace que el 53,8% reconozca hablar con desconocidos, el 33% acepte a perfiles extraños y un 14,3% haya llegado a quedar en persona con desconocidos. Además, un 7% ha recibido proposiciones sexuales por parte de adultos.
El impacto emocional: Ansiedad, control y salud mental
Aunque el ciberacoso ha bajado significativamente (cayendo de un preocupante 19% en 2021 a un 6% en la actualidad), el uso intensivo de las pantallas está pasando una factura emocional invisible. El 13,9% de los encuestados presenta síntomas de ansiedad o depresión.
El dato más alarmante del informe revela que un 6,1% de los adolescentes vascos presenta un riesgo de suicidio elevado (cifra que sube al 7,8% en las chicas). Este riesgo se dispara drásticamente hasta el 29,1% entre aquellos jóvenes que hacen un “uso problemático” de las redes, interfiriendo gravemente en su vida diaria.
Asimismo, se detecta violencia digital en las primeras relaciones sentimentales: 1 de cada 4 jóvenes reconoce sufrir control digital por parte de su pareja (vigilancia constante o presión en redes).
Consejos para la “higiene digital” en casa
Los expertos recuerdan que «las familias pueden hacer mucho, pero no todo» (de hecho, UNICEF ya está pidiendo firmas para exigir a las tecnológicas algoritmos más seguros). Sin embargo, el margen de mejora en los hogares es amplio, ya que 6 de cada 10 menores vascos no tienen ningún límite de horas de conexión y a la mitad nunca le han hablado en casa de los riesgos de internet.
Para revertir esto, los psicólogos proponen aplicar pautas sencillas de higiene digital:
- Predicar con el ejemplo: En 1 de cada 5 hogares, los propios padres usan el teléfono durante las comidas. Establecer la mesa como una “zona libre de pantallas” ayuda a reducir los factores de riesgo de los hijos.
- Dormitorios libres de tecnología: Evitar que los niños duerman con el teléfono móvil al lado o lo miren antes de descansar para prevenir el insomnio y la desconexión tardía.
- Hablar de lo que se sube y se ve: Solo al 32,5% de los menores les ponen normas sobre lo que ven y a un 27,5% sobre lo que publican. Es vital concienciar a los txikis de que lo que se sube a internet deja una huella digital permanente.





