
El Gobierno Vasco ha anunciado una inversión histórica de 156,8 millones de euros para que el comedor escolar sea mucho más que un trámite y se convierta en un espacio de alimentación de calidad.
La clave de este movimiento es la apuesta por la cocina in situ (cocinado en el propio colegio), un modelo que está ganando la batalla al catering transportado.
Si eres de los que mira con lupa el menú escolar que llega cada mes a la nevera, esto te interesa. La red de centros con cocina propia ha crecido un 30% en los últimos cinco años, y la hoja de ruta para 2026 promete seguir esa estela.
¿Qué cambia en el plato de los peques?
Los nuevos contratos de Educación no solo ponen dinero, sino también normas más estrictas sobre lo que se sirve:
- Adiós a los ultraprocesados: Se reduce drásticamente la presencia de fritos y alimentos industriales.
- Apuesta por lo verde: Prioridad absoluta a las frutas, verduras y legumbres frescas.
- Atención a la diversidad: El servicio ya no es global. Se refuerzan los protocolos para alergias e intolerancias y se consolidan opciones como el menú ovolactovegetariano (con o sin pescado) y el menú sin cerdo.
¿Dónde se notará más el cambio?
El despliegue de cocinas propias y cocinas zonales (cocinas que dan servicio a varios centros cercanos que no tienen espacio para una propia) será especialmente visible en:
- Álava y Gipuzkoa: Donde el modelo se está equilibrando respecto a Bizkaia.
- Vitoria-Gasteiz, Basauri y Donostialdea: Serán los puntos calientes de esta transformación en los próximos meses.
El crecimiento en cifras (2021-2026)
| Concepto | Antes (2021) | Ahora (2026) |
| Centros con cocina propia | 120 | 158 |
| Alumnos con cocina in situ | 25.331 | 30.097 |
| Próximos pasos | – | +30 nuevas cocinas y 10 zonales |





