
Esta es, sin duda, la noticia que va a marcar un antes y un después en las mochilas y bandejas de nuestros hijos. Desde mediados de abril, ha entrado en vigor el grueso del Decreto de Comedores Escolares Saludables y Sostenibles.
Se acabó la era de los zumos industriales y los bollos en el recreo: los centros educativos (públicos, concertados y privados) tienen el mandato de limpiar sus máquinas expendedoras y rediseñar sus menús para combatir la obesidad infantil.
El cambio es profundo y afecta tanto a lo que se vende en la cafetería como a lo que se sirve en el comedor. Aquí tienes los puntos clave para entender qué comerán tus hijos a partir de ahora:
Máquinas expendedoras y cafeterías
- Adiós a la bollería: Se eliminan las bebidas azucaradas y los dulces industriales.
- Límite de calorías: Ningún producto podrá superar las 200 kcal, y solo un 10% podrán ser grasas o azúcares añadidos.
- Protección infantil: Las máquinas no podrán estar en zonas accesibles para alumnado de Infantil o Primaria.
- Adiós a la cafeína: Prohibidos productos con más de 15 mg de cafeína por cada 100 ml (bebidas energéticas, fuera).
El nuevo menú del comedor
Los platos precocinados pasan a ser una excepción “de lujo” mensual. Así queda el calendario semanal:
- Primeros: Legumbres y hortalizas (1-2 veces), pasta y arroz (1 vez).
- Segundos: Pescado (1-3 veces), huevos (1-2 veces) y carne (máximo 3 veces, limitando mucho la carne roja y procesada).
- Guarniciones: Ensalada casi a diario (3-4 veces) y patatas fritas solo 1 o 2 veces.
- Postre: Fruta fresca (4-5 veces por semana). Yogur o queso solo una vez máximo.
- Caprichos: Las pizzas, croquetas o empanadillas quedan limitadas a una ración al mes.
El agua, protagonista
Se acabó el elegir entre batido o refresco. El agua potable gratuita debe estar disponible en fuentes señalizadas y en jarras sobre la mesa del comedor. Es la única opción de bebida permitida por ley.





